miércoles, 6 de mayo de 2015

II GUERRA MUNDIAL

Batalla de Stalingrado:

La decisiva batalla de Stalingrado, entre el 23 de agosto de 1942 y el 2 de febrero de 1943, fue uno de los hitos más importantes de la Segunda Guerra Mundial. Más, a partir de ese momento, al que se sumó más tarde la batalla de miles de tanques y tropas rusas en Kursk, signó la derrota definitiva de Alemania, que empezó a retroceder hasta quedar apretada en su propio territorio.
La suerte de Hitler quedó sellada. No pudo hacer más maniobras disolventes ni atrapantes. Su Ejército avizoró la derrota definitiva cuando los Aliados occidentales desembarcaron un año después en Normandía. Los mandos quedaron mentalmente paralizados. El último momento donde Alemenia ganó algunos méritos fue cuando detuvo por un tiempo a las tropas norteamericanas e inglesas en los bosques de las Ardenas, un duro castigo para la avanzada.
Andador acorazado alemán


Soldados americanos encontrando un cuadro 

La batalla de Stalingrado costó la vida de dos millones de soldados y civiles más 660.000 heridos y enfermos. Fueron seis meses sin descanso, donde cada uno de los bandos procuró triturar, no vencer al otro. Rusia dejó en la pelea casa por casa 1.200.000 muertos y Alemania 740.00. Al entregar las armas, fueron hechos prisioneros 108.000 germanos y enviados a campos de concentración o a Siberia. Sólo 6.000 de ese total sobrevivieron y fueron liberados 10 años después.
En Stalingrado se utilizaron soldados, brillantes francotiradores, carros de combate, más de 2.000 aviones, artillería pesada, y todo tipo de escaramuzas y artimañas jamás utilizadas. La tropa vivió esos meses en medio del infierno, en condiciones infrahumanas.
Stalingrado, sitio de grandes fábricas de tractores y cañones, con importante nudo ferroviario y posibilidades de navegación por el río Volga. A Von Paulus lo acompañaban aliados de Berlín: el Ejército Húngaro, el Rumano más tropas italianas, más voluntarios de distintos países, entre ellos los españoles de la División Azul (en un comienzo llegaron a 20.000 bien preparados).
Von Paulus quedó encerrado dentro de Stalingrado con 250.000 hombres y sin suministros por las condiciones climáticas. El 24 de noviembre de 1942 ya no podían escapar de lo quedaba del centro urbano. Los soldados alemanes comenzaron a caer por inanición y por congelamiento, sin agua, atacados por las epidemias. Hitler ordenó no moverse, no ceder. Paulus, designado Mariscal, admirador de Hitler se dió cuenta que el Führer lo utilizaba como un símbolo de su tosudez y de su maldad. 
El 31 de enero de 1943 Paulus se rindió acompañado por 90.000 soldados.

Puesto de ametralladora pesada ruso



Compañía de infantería alemana y detrás de ella,
 una batería de tanques alemanes








Bombardeo alemán sobre Stalingrado

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